19 abr. 2012

Manos almerienses para mantener la imponente belleza de la Alhambra

rehabilitación de un patrimonio de la humanidad La marmolista trabaja desde 2008 en el cuidado de piezas de gran valor artístico

Manos almerienses para mantener la imponente belleza de la Alhambra

Susana Biosca forma parte del taller de cantería del monumento nacional · Cuida la estética del Patio de los Leones y salas como la de Abencerrajes o Dos Hermanas

 

En la Alhambra de Granada hay notables referencias a la provincia de Almería, destacando la utilización de materiales como la piedra de Macael desde su construcción en el siglo XIII hasta el día de hoy, en el que el destino ha dejado la labor de mantener la imponente belleza del monumento en manos de una marmolista almeriense de 33 años de edad, Susana Biosca González. Desde 2008 forma parte de uno de los talleres de oficios más importantes de este Patrimonio de la Humanidad, el de cantería, desde el que se abarca todo lo relacionado con la artesanía de las salas y palacios con el objetivo de mantener su estética.

"Me siento muy orgullosa de poder intervenir en lugares con tanto valor histórico y artístico como la Sala de Abencerrajes, la de Dos Hermanas o el Patio de los Leones, entre muchos otros. Abarcamos todo lo relacionado con la piedra en el recinto. Hasta que no estás aquí no sabes la responsabilidad que tienes en tus manos al trabajar con piezas tan antiguas. Además, me encanta ver que muchos de los materiales que hay aquí son de mi tierra. Los musulmanes utilizaban siempre las piedras más cercanas, en este caso de Sierra Elvira, Alfacar y Macael. Nos sorprendería ver la cantidad de mármol almeriense que puede haber aquí, tanto en solería como en columnas y capiteles, tanto piezas originales como nuevas. Habría que hacer un examen exhaustivo de todo. Mi trabajo aquí es mantener la estética de cada pieza, fuente o lugar que sea de piedra", comenta Susana Biosca.

Sus raíces almerienses y su formación y trayectoria laboral en la Comarca del Almanzora no pasa desapercibido para sus compañeros. "Aquí estoy aprendiendo a trabajar de otra forma, cada día me enseñan cosas nuevas mi compañeros. Alguna vez me han dicho que se nota que vengo de Macael, por la forma tan especial de trabajar que tengo", dice entre risas la marmolista almeriense.

En las últimas semanas su trabajo se está centrando en una de las zonas más conocidas y fotografiadas de la Alhambra por los cientos de turistas que la visitan cada día, el Patio de los Leones, cuya cara final, en lo referente al aspecto que tendrá el entorno que rodea a la famosa fuente, sigue siendo toda una incógnita. "Se estudiaba si poner toda la solería de mármol o rodearla de jardines, pero creo que se podrá ver un Patio de los Leones mucho más almeriense, espero, por su grano, consistencia y color. Ahora estamos limpiando y mejorando las losas de mármol blanco que ya estaban y son de Macael. La piedra original siempre se intenta mantener antes que cambiarla. Es una labor en la que debemos tener mucho cuidado, todo lo que se haga en una piedra es irreversible, al igual que cuando haces un tatuaje", finaliza.