23 oct. 2012

Un tesoro dentro de otro tesoro - Las excavaciones en la Alhambra descubren once monedas de cobre del reinado de Carlos IV (1794)

 

Las excavaciones arqueológicas en el conjunto fortificado de Torres Bermejas, uno de los grandes tesoros del conjunto monumental de la Alhambra, han descubierto otro compuesto por once monedas de cobre, cuya fecha de acuñación data de 1794-95, durante el reinado de Carlos IV.

Este “pequeño tesoro”, en palabras de María del Mar Villafranca, directora general del Patronato de la Alhambra y Generalife, se ha recuperado en un rellano junto a un muro muy arrasado del interior de las caballerizas.

Mar Villafranca ha visitado esta mañana la excavación en Torres Bermejas, conjunto compuesto por tres torres, la central de mayor tamaño, y un baluarte para la artillería, y ha destacado la importancia de este trabajo, que se enmarca dentro de un estudio previo de cara a una futura restauración de este singular edificio.

La actuación arqueológica en Torres Bermejas ha consistido en la apertura de nueve sondeos arqueológicos, tanto en el interior como en el exterior, y un análisis integral de los muros, que ha completado el análisis del subsuelo.

Los datos obtenidos han permitido relacionar Torres bermejas con la Alcazaba de la Alhambra. Se ha datado en el siglo XI, periodo zirí. También se ha confirmado la muralla que desciende desde Torres Bermejas hasta la Puerta de las Granadas en la actual calle Gomérez y de ahí emprendía la subida hasta la Alcazaba.

Esta muralla es la que rodeaba la Granada de su tiempo y por la parte sur bajaba por el Lavadero del Sol del Realejo hasta la Puerta de Al Fajarín (o de Alfareros) en la plaza Fortuny para llegar hasta Bib Rambla y de ahí volver por Plaza Nueva hasta la Alhambra. Los descubrimientos han permitido certificar su existencia y datarla en el siglo XI.

Otra de las novedades de esta intervención ha sido el hallazgo de dos sepulturas musulmanas muy próximas a la segunda torre, que formarían parte de la ‘maqbara’ (necrópolis) nazarí de la Sabika. Están realizadas en una piedra arenisca de color amarillento procedente del entorno de la localidad granadina de La Malahá.

El conjunto fortificado de Torres Bermejas muestra testimonios de haber recibido bastantes intervenciones a partir de la conquista cristiana y en el siglo XVI. Durante mucho tiempo fue utilizado como cárcel y cuartel militar hasta mediados del siglo XX, por lo que ha sufrido importantes modificaciones.

Por otra parte, la colina del Mauror, donde se asientan las Torres Bermejas, era tradicionalmente conocida porque su población era fundamentalmente judía y se llegó a conocer como la ‘Garnata al-Yahud’ (la Granada de los Judíos).