27 feb. 2012

Almería, presente en una de las maravillas del mundo - La Alhambra tantea en Macael el futuro suelo del Patio de los Leones

Almería, presente en una de las maravillas del mundo

La Alhambra tantea en Macael el futuro suelo del Patio de los Leones

La empresa adjudicada para la pavimentación de la emblemática zona del palacio pide presupuesto y muestra de mármol a distintos proveedores de la comarca almeriense para elegir la piedra más afín.


El Patio de los Leones de la Alhambra de Granada cambia la gravilla del suelo por el mármol blanco de Macael. El espacio más emblemático del monumento nazarí abrirá de nuevo al público esta primavera totalmente renovado y con un aspecto más palaciego. La nueva solería de piedra natural almeriense, similar a las de las galerías o a la del Patio de Comares, estará formada por losas de distintos tamaños que serán cepilladas de forma que no luzcan un aspecto abrillantado para que se aproxime, lo más posible, al que presentan otras estancias.

Los felinos, tras ser restaurados, ya ocupan su lugar tradicional, mientras los primeros pasos para la nueva pavimentación ya se han dado. Ésta se ha adjudicado hace poco más de dos semanas a una empresa granadina, la cual ya ha solicitado a distintos proveedores de la comarca del mármol presupuesto y muestra de su material para decidir en los próximos días cuál es el que más se ajusta a la obra del palacio. Una vez tomada la decisión por parte de la constructora, así como del Patronato de la Alhambra y Generalife, se establece un periodo de un mes para ejecutar los trabajos de pavimentación. La propuesta se ciñe estrictamente a la superficie ocupada por el árido y el acerado perimetral descubiertos del Patio de los Leones, permaneciendo tanto los canales como los andenes existentes que definen el crucero.

De acuerdo al proyecto básico y de ejecución, en una reunión, celebrada el pasado octubre de 2011 por el órgano gestor del palacio, se decidió restaurar los valores ambientales del Patio de los Leones, mediante la reinstalación de un pavimento de mármol descrito por las fuentes documentales a finales del siglo XV y principios del XVI. El pavimento de gravilla que ha cubierto los recuadros del patio en las últimas décadas ha estado relacionado con la creencia de su función como jardín con tierra en el que era posible plantar diferentes especies, sin que se llegase en ningún momento a consolidar vegetación alguna salvo los naranjos que han estado presentes en buena parte de la trayectoria de este enclave de la Alhambra. Sin embargo, como demuestra la investigación documental, la idea proviene de una importante transformación que se genera en 1810-1812 durante la ocupación francesa. Desde ese momento el equilibrio del patio cambia radicalmente porque hasta entonces estuvo pavimentado, en realidad se trata de algo totalmente fuera de lugar e inconsecuente para la forma en la que fueron concebidos los palacios nazaríes, pero no ha sido posible demostrarlo fehacientemente hasta la investigación arqueológica realizada en 2010-2011. Los relatos del patio, realizados tempranamente por Jerónimo Münzer y sobre todo por Lalaing en 1502, hablan sin lugar a dudas de mármol blanco en el Patio de los Leones con referencia explícita al mismo: "Hay un patio cuadrado losado de mármolblanco […]. Alrededor de este hay galería enlosadas de mármol blanco".

El material de acabado para la nueva pavimentación del Patio de Leones se propone que sea el mismo descrito en las fuentes del siglo XVI, es decir, mármol blanco. Atendiendo a los precedentes que caracterizan la materialidad de la Fuente de los Leones, las fuentes de piso de los templetes y salas anexas, los restos de pavimento del templete de poniente y las famosas piezas de Dos Hermanas, se propone la utilización de mármol blanco procedente de la almeriense Sierra de Filabres. De entre todas las variedades marmóreas que ofrecen las distintas formaciones pétreas de Filabres, se propone el uso del denominado: Blanco Macael, de máxima calidad, fondo blanco/ blanco.

Este material de pureza cromática, sólo parecida al que existe en otras localizaciones como Carrara, posee una larga historia de servicio al monumento. Esta Sierra suministró a la Alhambra mármoles en distintas etapas correspondiendo la mejor calidad a una cantera denominada La Reina. Tras su cierre, desapareció su localización, debido a que fue utilizada como escombrera de los excedentes de otras canteras. Hace pocos años, se recuperó su explotación, y se procedió parcialmente a la reapertura de La Reina, extrayéndose de ella bloques de blanco Macael de estas características.

El criterio de selección de la nueva piedra natural que cubrirá el suelo de la Alhambra es muy alto, porque para garantizar homogeneidad y pureza se aprovecha aproximadamente el 10% para confeccionar los tableros en un caso como el del Patio de los Leones.

Este mármol blanco onsta de una granulometría homogénea de cristales menudos, presentando un veteado multidireccional que le confiere una apariencia cálida debido a la refracción de la luz que incide sobre él.

Debido a la geometría de los despieces propuestos, las baldosas han de tener 4 centímetros de espesor. Todas las piezas deben llegar a la Alhambra previamente cortadas y tratadas en taller. Un software informático de precisión, apoyado por una estación topográfica sita en el patio procederá a generar el modelado virtual de los planos de vertido propuestos que, junto al despiece, proporcionará el desbaste perfecto que necesita cada pieza para dar aguas.

Todas las baldosas serán tratadas en su superficie expuesta, mediante un procedimiento de envejecido prematuro que permita su abrasión controlada mediante su cepillado mecánico; con este acabado se pretende uniformizar los nuevos paños pavimentados respecto de los ya existentes en las galerías del palacio. También puede elegirse finalmente un apomazado especial para hacerlo compatible con el acabado de otras zonas del patio.

Para la fácil disposición de las distintas piezas se deben tallar los bordes ortogonales de las baldosas, practicándoseles un bisel invertido de 10º que facilite el acople entre elementos con distinta pendiente.